Como ya anuncie en su dia, este 29 de junio de 2008 sera recordado entre otras cosas por ser el dia en que, despues de 44 años, la seleccion española de futbol gano por segunda vez la copa de europa de selecciones. La roja, como la llaman algunos, que ya habia pasado a la historia por desacer el embrujo al que estaba sometida al pasar de cuartos de final (y joder ya de paso a Media Markt, me encanta), y, sobretodo su entrenador, el hasta hoy seleccionador nacional Luis Aragones, que hoy ha celebrado su ultimo partido, ya no sera recordada por eso, sino que sera la que nos llevo a la cabeza del campeonato mas prestigioso de este, nuestro viejo continente. Aqui os dejo la cronica del partido.
Y el video del final del partido y la entrega de la copa (tarda unos segundos en cargar)
Y de la celebracion posterior en los vestuarios
Pero una cosa diferente es la euforia que todo esto provoca. Antes hubiera sido el primero que hubiera pillado el coche con los colegas dentro y me hubiera acercado a la plaza Juan Carlos I (las tortugas, como se la conoce coloquialmente) a celebrar el triunfo. Pero es que ahora soy padre de familia. Un padre que tiene la suerte de vivir en un piso mas o menos centrico, cuyas habitaciones dan a una avenida importante de Palma, pero que para mi desgracia es uno de los sitios de paso hacia la mencionada plaza. Desde el final del partido hasta cerca de la 1:15 AM mi mujer y yo por turnos hemos tenido que estar tranquilizando a nuestro hijo porque el ruido era inaguantable. El pobre debia pensar “joder, que pasa, yo quiero dormir y todo el rato me asustan con ruidos y gritos”
Al menos dormira el resto de la noche… si no se despierta para su toma de las 3.
